Hoy es el famoso referendum sobre la prohibición o no de la comercialización de armas en Brasil. Fui a comprar el periódico y le pregunto al periodiquero: “Y usted, es Sí (a favor de la prohibición de ventas de armas) o No (contra la prohibición de ventas de armas) ?”. Con toda la convicción del mundo, el señor me dice: “Soy No, porque no me gustan las armas!”. Completamente equivocado en la respuesta, pero segurísimo de que no quiere las armas. Lo corregí y le dije que el Sí era A FAVOR DE LA PROHIBICIÓN, o sea, para que las armas de munición fueran prohibidas. Él se quedó pensando, me mira y dice: “Ah no, creo que soy Sí”. Dios mío, cuánta confusión. En un país donde la violencia crece a pasos gigantescos, da miedo lo que uno ve y escucha en las calles. Sálvese quien pueda! Ataja, como decía Trespatines.

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