Estoy en esos días del mes.  Cada vez que estoy así (con la regla, la menstruación, el  periodo o como se llame) me acuerdo de lo incómodo que es usar las detestables toallas sanitarias.  Odio las toallas sanitarias!!!! No hay nada más horrible que caminar con ellas.  Desde que llegué a Brasil, no he podido encontrar unas que se ajusten a mí.  O sea, unas que sean del tamaño de mi vagina!!!!!! Todas me parecen pampers.  En Panamá recuerdo que usaba unas teen rosadas (que eran petite como yo!), que no me molestaban y NO SE NOTABAN. Además de las teen (que usaba sólo en las noches para dormir), usaba los maravillosos Playtex con aplicador de plástico que aquí (y en reiteradas ocasiones lo he dicho) brillan por su ausencia.  Esas cosas de vivir en el exterior y acostumbrarse a las cosas locales.  De todas las cosas que me he ido “adaptando”, esa es la más dificil.  Polvo compacto Cover Girl por uno de Natura (local), desodorante Secret por Dove (local), lipstick Revlon maravilloso por Natura (local), agua Evian por São Lourenço (local), cervezas del Steinbock por Brahma (local), dolar por real (local), vinagre balsámico Heinz por…NINGUNO!  Esa vida en el  extranjero es dura! 
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