hoy me deparé con un letrero que decía CEVICHE, en una tienda cerca de donde trabajo.  No lo pensé dos veces y entré, obviamente!  Era un restaurante peruano y pedí para llevar un ceviche mediano para comérmelo con una beer en la casa.  No me decepcionó.  A diferencia del que se hace en Panamá, éste tenía hasta camote y un maiz con aspecto raro pero sabor rico.  Estaba delicioso.  Lástima que no estaban mis papás para compartirlo.  O Julita, Kirin y Silvia.  El ceviche no tiene el mismo gusto si lo comes solo.  La compañía hace parte del saborcito. 
Advertisements