Hoy llega el Papa Joseph Alois Ratzinger (hasta el nombre suena tosco!) a Brasil, con su super avión Alitalia Pop Star.  Desde hace tiempo, todos se vienen preparando para esta visita, arreglando edificios, monasterios, iglesias, calles, quitando los mendigos de la calle y escondiéndolos en otro lugar no visible.  Un evento que inspira ese grado de hipocresía social no me parece que sea correcto.  Pienso en Jesus cuando estuvo caminando por la Tierra.  No creo que tuvieron que “limpiar” todo para que él pudiera convivir con ellos.  Pero bueno, son los absurdos de la fé.  Esos mismos absurdos que hacen que los que sean contra el aborto, sean a favor de la pena de muerte para monstruos que violan y matan.  Este mundo está cada vez más enredado.  En fin, Joseph llega con el frío de menos cero que comenzó en el sur del país y se vino por São Paulo.  Si el Papa pensaba que iba a llegar a la tierra de la tanga, pues se va a encontrar es un montón de ponchos, guantes, boinas, abrigos. 
  
 
 
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