Hoy fui al Sesc Pompéia ver la exhibición de las fotos ganadoras de World Press Photo.  Todo año voy.  Me gusta ver los acontecimientos por fotos.  Gentes de otras regiones, situaciones diferentes, conflictos, sufrimientos de miles de personas alrededor del mundo, recibiendo ese click mágico de las cámaras fotográficas.  Fotoperiodismo es lo que siempre me ha encantando más de la profesión de periodista.  Poder decirle a miles de personas algo sin palabras.  Son fotos que quedarán en nuestras memorias por mucho tiempo.  Una que me llamó la atención: dentro de un carro, una familia libanesa, con 5 hijos, huye de los bombardeos israelíes en el sur del país.  Más de 900 mil personas (25% de la población) huyeron de sus casas en los conflictos.  El gobierno de Israel bombardeó el sur de Líbano, porque según ellos, habían insurgentes del Hezbollah escondidos entre los civiles.  En la foto, la madre que carga una bebé, llora en el asiento de adelante; en el mismo asiento, un niño de aproximadamente 9 años, clava sus ojos en la cámara.  Ojos tristes y de miedo al mismo tiempo.  En el asiento de atrás, el padre mira al vacío, mientras carga una niña de aproximadamente 6 años que también mira fijamente a la cámara.  Ella, con cara triste.  A su lado, otra hija de unos 7 años asustada.  Esa foto no la olvido.  Los horrores de la guerra.  Las familias que dejan de ser familias, que dejan sus casas, que se quedan sin raíces.  Más en http://www.worldpressphoto.org/
 
 
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