Ayer fue día de São João.  Una de las fiestas más tradicionales de todo Brasil, celebrada de norte a sur de maneras distintas, pero siempre con la misma característica: bailes, comidas típicas del interior y vestidos típicos del trabajador rural.  Una de mis fiestas favoritas en Brasil y en la que siempre quiero participar.  Celebrada generalmente en iglesias, escuelas y clubes, con fogatas y mucha comida en el inicio del invierno, esta fiesta tiene sus inicios por los años 1500, cuando los jesuitas portugueses lo introdujeron para celebrar la cosecha y unión de los pueblos.  Pues ayer era el día y me fui con Cris y Marco a la Festa Junina do Clube Pinheiros!  Qué delicia!  Comidinha casera, con el gustito de las abuelitas, vinho quente (vino caliente preparado con gengibre y con canela),quentão (aguardiente brasileira con gengibre servido bien caliente!), arroz con leche, dulce de zapallo, chorizo, mucho maíz.  Ayer me sentía con ganas de salir pues hace ya unas semanas que no hacía nada, así es que me cayó muy bien la fiesta.  Gente bonita había a montones, todos bailando músicas country brasileiras, o mejor, música “sertaneja”.  Me encantan estas fiestas tradicionales, bien familiares, donde uno puede reir y bailar sin temor de nada.  Principalmente en São Paulo, que la gente es tan reservada.  Tomé mis cervecitas, mi quentão, comí mi arroz con leche, bailé como desvairada…qué más puedo pedir!  Que viva São João!!!!
 
Advertisements