Por aquí en Brasil, todo bien.  He tenido una semana medio atareada pues estamos dándole un trato al apt.  Pintura, etc.  Desorden, horror.  Pero gracias a Dios, todo quedó muy lindo.  Entonces, era hora de salir a ver qué pasaba en la ciudad.  Ayer fue la inauguración del Teatro Copa Airlines en São Paulo y me quedé pensando por qué rayos Copa Airlines no hizo ese teatro en Panamá!  Con lo tanto que se necesita un espacio cultural DECENTE en nuestro querido país.  La falta de incentivos fiscales para la inversión cultural en Panamá es de doler el alma.  Los empresarios panameños (todos una camada de incultos que sólo pertenecen a la llamada burguesía en Panamá, porque tienen dinero en cantidades groseras) no se importan con la cultura y les vale dos pepinos si los ciudadanos que los han hecho ricos no tienen lugares decentes donde llenar sus almas con arte.  Una tristeza.  En Brasil parece que la compañía panameña sí tiene incentivos y sí se interesa con la cultura.  Qué barbaridad.  Pero bueno, me invitaron a la inauguración del Teatro Copa Airlines, donde antes quedaba otro teatro, el Teatro das Artes.  El evento fue un desastre.  Comenzó con una hora de atraso sirviendo un cocktal de dar verguenza, donde en vez de mozos sirviendo con bandejas (como sucede en todos los cocktail parties decentes) había un balcón en el que decenas de personas se peleaban por algo líquido para beber!  Yo conseguí un mojito no sé ni cómo.  Después, hubo la presentación de una obra de teatro con uno de los mejores actores de acá, llamado Lázaro Ramos (actor de Madame Satã, para quien ha visto cine brasileiro) y la actriz Thaís Araújo (la que hizo la serie Chica de Silva para tv).  Estuvo todo muy lindo pero terminó tan tarde que no hubo ni tiempo de conversar con nadie después.  Así es que me regresé para los brazos de mi querido Paulo. 
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