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Ayer fue Viernes Santo, o “sexta-feira de Paixão” como le dicen en Brasil.  Día de introspección, meditación, pensamientos.  No soy de ir a la iglesia, así es que lo mejor que hice fue tomarme una pausa e irme a caminar, ver cómo estaba la ciudad en este feriado que muchos toman para irse y dejar São Paulo con un poco más de espacio.  Me fui a ver una exposición de Lasar Segall, pintor lituano naturalizado brasileiro, cuyas obras realistas le dieron la fama de ser uno de los mejores de los años 20-30.  Obras llenas de referencias cubistas en una fase, y en otras, de un realismo crudo y melancólico.

Próxima parada: exposición “Mágnum 60 anos”, con muchas fotos impactantes de fotoperiodistas y genios como Capra, Cartier-Bresson, Steve McCurry (aquel de la foto de la niña de Afganistán en National Geographic).  Increíble cómo una foto puede despertar sentimientos tan variados y hasta sensaciones incontenibles.  Increíble la expo.Última parada: la película Into de Wild, dirigida y escrita por el genio Sean Pean, la potente voz de Eddie Vedder acompañando toda la trama, paisajes espectaculares y una historia de vida, de la propia existencia, que me hicieron pensar mucho en toda la humanidad.  Film fuerte, el de Sean.   Basado en el relato verídico de Jon Krakauer, cuyo libro aún no leí, Into the Wild es la historia de Christopher McCandless, adolescente aventurero que se cansa con la sociedad hipócrita en la que vive y emprende un viaje a Alaska, para vivir Into the Wild.  Fuera la actuación divina del actor Emile Hirsch, el film tiene referencias literarias de calidad suprema, que para mí, amante de la literatura, resultó ser una invitación a varios de los libros leídos por el personaje principal, también amante de los buenos libros.  Definitivamente, una inspiración para aquellos que están siempre buscando su camino en la vida. 

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