Era para haber llegado a las 9:00 al Credicard Hall.  Eran las 9:20 y todavía estábamos a mucha distancia del venue.  Oh Dios.  São Paulo estaba imposible y las lucesitas rojas de la trasera de los autos parecía una gran cinta roja.  “Puta, no vamos a llegar”, pensé.  Pero Marcelo Racer consiguió llegar 10 minutos antes que comenzara el show.  Paulo nos esperaba (o mejor dicho, nos DESesperaba, pues no podía esperarnos eternamente) en la parte de atrás del Credicard Hall, con las identificaciones para ver a Maná!  Después del stress, causado por la tardanza de mi querida Miriam, llegamos y nos juntamos a las más de 2 mil personas que esperaban ver esta banda mexicana que viene conquitando algunos corazones en Brasil desde que una de sus canciones salió en la novela de las 8. 
Confieso que nunca me ha matado Maná, pero el show estuvo FE NO ME NAL.  No me sabía una puta canción, pero sólo de oir español en este desierto de la lengua madre, fue como un oasis.  Me remonté a los años que estuve en Panamá, con mis amigos, cantando y bebiendo por los bares de la vida panameña.  Buenos tiempos!  Sólo rockandroll!  El show Amar es Combatir comenzó bien.  En pocos minutos me sorprendí saltando, dando gritos de fan y mirándole los músculos al guitarrista Gustavo jajajajaja.  La verdad, nada mal se ven estos mexicanos!  Marcelo y Miriam también salieron con la sonrisa en los labios.  Qué bueno es ver un show decente, con buenas luces, con pantalla con mensajes inteligentes y una banda que parece que se está divirtiendo con la platea.  Gracias a Paulinho por esta oportunidad!  Gracias Totales!  Ah, no, esa era de Soda Stereo.  Creo que los años pasados por Brasil me están distanciando un poco de la actualidad de la buena música en español.  No se puede tener todo en esta vida, no?
 
El grupo mexicano Maná durante su concierto en Sao Paulo (Brasil). EFE
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