El año acaba de comenzar.  Sí, en pleno marzo, el tercer mes del año.  Fueron tres meses de “después del carnaval” como pretexto para no comenzar cuando se debería, en enero.  Pero así es, en el país del carnaval esa no es una preocupación para los millones de personas que trabajan largas horas para ganarse la cerveza de cada día, o para los más responsables, el pan francés de cada día.  Marzo comenzó con fuerza, y febrero terminó con más fuerza aún.  Como decidí viajar sólo en junio, este feriado sagrado me quedé aquí disfrutando todo lo que São Paulo tiene de mejor: bares, botecos, restaurantes, cine, cine y más cine.  Muchos amigos también se quedaron, así es que fue el momento de reuniunos, fiestecitas, cervecitas y mucha música.  El sol decidió esconderse y no pude ir a la piscina tanto cuanto quería, pero un día fue bárbaro. 
Mientras la mayoría se acababa en el carnaval, aproveché para ver The Reader, dirección de Stephen Daldry, con Kate Winslet y Ralph Fiennes.  Stepen Daldry ya es un buen motivo para ver una película.  Después de Billy Elliot y The Hours, sé que no me iba a decepcionar.  Bella película ambientada en Alemania, durante la segunda guerra, que trata de la relación de amor entre un joven adolescente y una mujer 10 años más vieja.  En los días de hoy, esa relación podría verse normal, pero hace unos años era digno de guillotina!  El amor transcurre, el adolescente le enseña las maravillas de la lectura de los clásicos a su ignorante “novia” y un día todo se acaba.  Diez años después, como estudiante de leyes en una universidad, el profesor lleva al chico a una corte, donde estaba siendo juzgada una mujer, acusada de haber colaborado con la SS.  El impase moral lo acompaña desde siempre, sólo que ahora, él deberá saber si la mujer que él amó unos años atrás es culpable o no.  Será que ella sabía de todo lo que sucedía en las cámaras de gas para donde mandaba a las mujeres judías del campo de concentración, o será que ella no fue sólo una víctima de la ignorancia que siempre la acompañó?  Otra mirada a un tema tan delicado como la segunda guerra.  Stephen Daldry no decepcionó.  Ni Kate Winslet en su excelente actuación!
Otro director que venero es Gus Van Sant.  Desde My Own Private Idaho, con River Phoenix e Keanu Reaves supe que ese era uno de mis favoritos.  Ahora, la unión de Van Sant, Sean Penn, Diego Luna y Emilie Hirsch no podría ser mejor.  Al final de la película, me quedó la constatación: Sean Penn es lo mejor del cine en lo mejor del cine en los días de hoy. 
Otras actividades durante el carnaval: terminé el libro de Saramago que estaba leyendo, A Viagem do Elefante.  Al contrario de muchos de los libros de él que ya tuve la oportunidad de leer, éste tiene mucho humor.  Su personaje principal es una mezcla de Cantinflas, el Chavo del Ocho y Hans Castorp de Thomas Mann.  Esa sabiduría popular que todos aman y que nos enseñan que no hay que ir a Harvard para ser sabio. 
Todas estas actividades fueron patrocinadas por Brahma (la cerveza), alguna que otra fiesta, la música de KISS FM, a rádio do Rock, y la distancia que me separaba de Paulinho. hahahaha.
 
 
 
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