A esta hora debe haber más de mil millones de personas intentando descubrir qué comprarle al sobrino que casi no conoce; a la amiga que conoció hace poco, pero que tiene todo y no necesita nada; a la madre del novio o de la novia (para impresionar); al perrito de su novia (para impresionar también!), a la empleada (generalmente algo bien baratito will do it) y si sigo la lista no acaba.  Malls llenos de gente alucinada queriendo gastar la platita, el décimo tercero que fue ganado con el sudor de su frente, su panza, su cuerpo entero.  Gracias a Dios, hace mucho que la Navidad para mí dejó de ser ese ímpetu consumista que te lleva al cansancio y que muchas veces provoca disgustos que duran hasta el carnaval.  No, thank you very much!  Hoy me sentía caminando contra la corriente.  Gente con mil bolsas, caras perdidas, de desespero, conversaciones por celular tipo: “Hijo, papai está saliendo ahora, pasa allí para buscarte e ir a buscar los regalos”.  El hijo, al parecer pregunta si mamae no va.  Papai responde: “Ella encuentrará a ti y a papai más tarde, para comer pizza”.  Por qué hay padres que se refieren a sí mismos en tercera persona, es algo que nunca entenderé…pero eso ahora no viene al caso.  Parece que todo el mundo venía o iba en otra dirección, mientras yo sólo me contantaba con poder llegar al cine para ver Taking Woodstock, del director Ang Lee.  Esta es la época que escojo para ir al cine, porque generalmente las salas estan vacías.  El público de hoy en la sala éramos yo y el proyectista.  Sesión especial para mí, en esta mega ciudad con millones de personas.  Loco, no?  Cosas del delirio navideño.  Taking Woodstock habla sobre aquel famoso festival celebrado en Bethel, New York, del cual siempre me creí parte.  Yo tenía 5 años cuando este grupo de jóvenes acuarianos, espíritu libre y con el sueño de hacer éste un día inolvidable realizó el festival de música que cambió el comportamiento, la manera de pensar de muchos alrededor del mundo.  Eran tiempos de ácido, sexo, guerras, injusticias.  Tiempos parecidos a éste, que sin duda tiene menos glamour y gracia que aquel entonces.  Taking Woodstock aborda temas como prejuicio, confrontaciones entre generaciones, sueños y miedos que se van perdiendo en el camino.  Hay una parte de la película que menciona la famosa “Panama Red”, marihuana clase A que se da en tierras panameñas!  Pueden creer que me dió orgullo? hahahahha  Ang Lee decide no usar ningún footage del festival, nada de Janis o de Jimmy o de Greatful Dead.  Sólo la idea de la realización en una ciudad que se vió transformada para siempre por la cultura de la paz y el amor.    
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