ana y julioUn momento con Cortázar – abril de 1981, Roma (foto cedida por Ana Mattioli)

En los caminos de mi vida como lectora, que comenzó cuando yo era chiquita, me he encontrado con escritores que han sido determinantes de lo que me he convertido hoy.  De adulta, mi pasión por los libros sigue y mi agradecimiento eterno a todos aquellos maestros que me han enseñado el otro lado del río (como diría Drexler).  Me han enseñado que no basta estar de este lado, pero también que existe el otro lado de un río de ideas, personas, experiencias.  Uno de estos escritores ha sido Julio Cortázar.  Sus cuentos y relatos me cautivaron desde siempre.  La Autopista del Sur, Historia de Cronopios y Famas, Un tal Lucas, Manual de Instrucciones, Octaedro y tantos otros viajes que transcienden la estratosfera de la razón.  Fue amor a la primera leída.  Ese amor que viene, se queda y te envuelve en una nube de amor, de explosión, de experiencias.  Comparto esta nota que salió en clarin.com de Argentina sobre el 50avo aniversario de la publicación de Rayuela, un ícono en la literatura latinoamericana y mundial.

En junio se cumple medio siglo de la publicación de Rayuela, la novela de Julio Cortázar que, junto con otras editadas en la década de 1960, marca el ingreso torrencial de la literatura latinoamericana en el canon occidental. Este conjunto de novelas conformarán lo que se conoce por boom latinoamericano. Esta fabulosa simultaneidad editorial, alentada por el márketing espontáneo y coincidente que le prestarán la revolución cubana y las insurrecciones de orientación socialista, desencadena una ola inédita de lectura.

El boom y Rayuela, en particular, consolidaron innovaciones literarias de las vanguardias de los años 20 y produjeron una modernización masiva de todas las representaciones, también en el cine y el teatro. Acaso el boom inventó el sentimiento de “latinoamericanidad”…

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http://www.clarin.com/rayuela-cortazar/Julio-Cortazar-vereda-cielo_0_907709478.html

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