São Paulo no es la ciudad que le viene a uno a la cabeza cuando se piensa en venir a Brasil.  La capital brasileira de los negocios es famosa por la oferta de empleos y su parque industrial, no tanto por su turismo.  Eso “era” verdad hasta hace unas semanas, cuando São Paulo se vio invadida por gentes de todos los países del mundo.  Una verdadera Babel de informaciones, colores, alturas, culturas y lenguas.  Sí, era la Copa del Mundo llegando con todo! 300 mil turistas extranjeros llenando restaurantes, hoteles, bares, museos, hasta panaderías! São Paulo está que hierve con ofertas culturales que van más allá de exposiciones de fútbol.  Para los que vivimos aquí, no deja de existir una cierta incomodidad de tener que dividir las ya largas filas para ver exposiciones, con los “otros”.  Pero como la Copa del Mundo en Brasil es como un carnaval, vamos a divertirnos y a disfrutar lo máximo que podamos!

Exposiciones no faltan y yo me interesé por dos de ellas.

Recién llegada del Palacio Nacional de la ciudad de México, la exposición Mayas: Revelación de un Tiempo sin Fin, con más de 380 objetos de esta civilización, se encuentra en la OCA, Parque Ibirapuera.  Perfecta oportunidad para penetrar en ese fascinante mundo Maya y un privilegio que no cuesta nada (es gratis).  Por qué verla? Para no olvidarnos de esa civilización que tanto nos dio y que fue tan adelantada al tiempo.

Otra exposición imperdible es Obsesión Infinita, de Yayoi Kusama.  Rara oportunidad de ver y “sentir” el universo infinito de esta artista japonesa, admiradora de Georgia O’Keeffe y contemporánea de Andy Warhol, que a sus 83 años prueba que la edad sí interesa!  Mientras más años, mejor! En esta retrospectiva, que servirá de una buena introducción a quienes no conocen su obra, Kusama reúne temas como obsesión, finitud de la vida, sexualidad.  La muestra está dividida en las varias etapas de su carrera: pinturas de los años 50 y esculturas de los 60.  Después, su vivencia en Nueva York en los 70 y luego su más reciente creación, a partir de los 90.  Siempre con su inconfundible marca: la presencia obsesiva de las bolitas en todos los colores y tamaños.  Por qué verla? Apreciar la obra de Yayoi Kusama nos hace viajar al interior de nuestro ser y preguntarnos qué vemos realmente dentro de nosotros, cuáles son nuestros fetiches y nuestras obsesiones.

Podría seguir enumerando exposiciones para ver, pero mejor dejo un poco para después.  São Paulo tiene de todo para todos.

 

 

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